CAMINO DEL INCA: LA MEMORIA DEL SUELO

Paisajes Tejidos
Magdalena García M. para LOFscapes
08.12.2020
(1) Extensión de la red del camino del Inca © Magdalena García M. para LOFscapes

Los caminos históricamente han determinado la organización espacial del territorio. Uno de los primeros caminos documentados y que aún persiste en el Santiago contemporáneo es el Camino del Inca, una compleja red de vialidad que permitió comunicar los territorios bajo el poder del imperio. Si bien, esta vía es una de las primeras y principales rutas de acceso a la ciudad, el antiguo camino ha perdido su escala, su extensión, su continuidad, su complejidad y su expresión material. ¿De qué manera es posible entonces poner en contexto y relevancia una pieza que es hoy intangible?

John Brinckerhoff Jackson abre su ensayo Las carreteras forman parte del paisaje con la pregunta “¿Qué vino primero, la casa o el camino que conduce a la casa?” (1). Para responder a este cuestionamiento argumenta que la casa se posiciona como símbolo de dominio, poder y soberanía, y por tanto, vendría primero. El camino, en cambio, conduciría hacia un lugar, la casa, y sin este destino no tendría razón de ser. En otras palabras, según su razonamiento, no sería posible concebir el camino sin la casa.

(1) J. B. Jackson, “Roads Belong in the Landscape”, en A Sense of Place, a Sense of Time
(New Haven: Yale University Press, 1994), 189

Sin embargo, en el caso de la ciudad de Santiago —y desde la perspectiva incaica— antes de “la casa” fue el camino. Desde Cusco, el Camino del Inca fue tejiendo diferentes geografías hasta llegar al valle del Mapocho, revelando para el imperio del norte un nuevo sitio para su expansión. Allí, junto al río, establecieron un enclave. Esta ruta representaba la posibilidad de abrir camino hacia nuevos rumbos y la oportunidad de ejercer soberanía sobre nuevos territorios, sin un destino preconcebido. Usando los conceptos de Jackson, es el Camino del Inca —y no el asentamiento— el que ‘confiere poder y prestigio’, ‘implica un territorio’ y posee ‘sus propias leyes y hábitos’.

El Camino del Inca fue la infraestructura articuladora de un extenso territorio a lo largo de sus diversas escalas y geografías, integrando en un único sistema selva, sierra, costa y valles. Para los incas —como también para otras culturas precolombinas— lo divino se manifestaba en las fuerzas de la naturaleza, de lo que se deduce que la geografía fue sacralizada (2). Así, su aproximación al territorio fue a través del conocimiento y la construcción del espacio a través de lo simbólico. En ese sentido, la construcción del Camino del Inca implicó atribuir valor simbólico a elementos geográficos. Su trazado integró el conocimiento del territorio y los valores culturales de la cosmovisión incaica, en estrecha relación con los sistemas naturales. El reconocimiento de hechos geográficos, a los que se les atribuyó un carácter sagrado, forjó una identidad fuertemente arraigada al sitio ocupado y su paisaje. En base a lo anterior, podría afirmarse que en el Valle de Mapocho, el Camino del Inca dibuja la cuenca y la constituye como unidad de paisaje.

(2) Ver, por ejemplo: Christian Vitry, El Rol Del Qhapaq Nan Y Los Apus En La Expansión Del Tawantinsuyu. (
Santiago: Boletín del Museo Chileno de Arte Precolombino vol. 22 n°1, 2017) 35-49.
https://dx.doi.org/10.4067/S0718-68942017005000103

Investigaciones recientes llevadas por el arqueólogo Rubén Stehberg y el historiador Gonzalo Sotomayor han retomado una discusión sostenida desde mediados de 1970 en torno a la complejidad de la ocupación incaica del valle del Mapocho (3). El trabajo de investigación sistematizó la evidencia existente (arqueológica, histórica y de geografía sagrada) y revisitó fuentes y archivos. En la primera publicación derivada de la investigación, titulada Mapocho Incaico, concluyen que “habría existido un centro urbano Tawantinsuyu, bajo el casco antiguo de la ciudad de Santiago, desde el cual salían caminos incaicos en distintas direcciones y cuya base de sustentación fue la hidro-agricultura y la minería de oro y plata” (4).

(3) Ver: R. Stehberg y G. Sotomayor, “Mapocho Incaico”,
Boletín Del Museo Chileno De Historia Natural, Chile 61, no. 1 (2012): 85-149
R. Stehberg, G. Sotomayor y J. C. Cerda, “Mapocho Incaico Norte”,
Boletín Del Museo Chileno De Historia Natural, Chile 65, no. 1 (2016): 109-135
Y, R. Stehberg, G. Sotomayor, C. Prado y C. Gatica, “Caminos Paralelos Incaicos En Mapocho Norte, Chile”,
Boletín Del Museo Chileno De Arte Precolombino 22, no. 1 (2017): 151-62
(4) R. Stehberg y G. Sotomayor, “Mapocho Incaico”,
Boletín Del Museo Chileno De Historia Natural, Chile 61, no. 1 (2012): 85

Los investigadores argumentan que la instauración de la red del Camino del Inca jugó un rol vital en la conectividad del centro urbano, permitiendo la comunicación con el norte. Según exponen, la existencia de esta red caminera fue documentada por cronistas como Diego de Rosales, Luis Torres de Mendoza y Gerónimo de Vivar, quienes ya daban cuenta de que esta era la principal ruta de acceso al valle del Mapocho. Destacan también los escritos de Justo Abel Rosales, quien es enfático en afirmar que el trazado de La Cañadilla, hoy avenida Independencia, es un vestigio del antiguo Camino del Inca, aún presente en el Santiago contemporáneo:

“…está probado judicialmente, segun documentos que estan al alcance de mi mano, que Diego de Almagro primero, i Pedro de Valdivia despues, llegaron a las márjenes del Mapocho siguiente el camino de Chile… [que] pasó exactamente, sin errar en una pulgada de terreno, por el medio de la via pública conocida hoi por calle de la Cañadilla” (5).

(5) J. A. Rosales, La Cañadilla De Santiago: Su Historia I Sus Tradiciones: 1541-1887
(Santiago, Chile: Estab. Tip. De la Epoca, 1887), 6

Aunque el antiguo camino ha desaparecido en escala, extensión, continuidad, complejidad y materialidad, aún persiste en la trama urbana, ahora transformado en el eje de la autopista Los Libertadores, avenida Independencia y el paseo Puente. Esta evidencia releva una nueva capa que subyace a la historia de la ciudad, manifestada en el trazado de un camino forjado en tiempos prehispánicos.

La transición de camino hacia vías pavimentadas integradas a la trama de la ciudad ha ido ocultando su significado histórico y su memoria se ha difuminado en la ciudad de Santiago. Aun así, su persistencia como espacio abierto continuo y como infraestructura de movilidad nos permite habitar el trazado aún medio siglo después de su concepción. Pero ¿cómo dar a conocer una persistencia oculta bajo el pavimento? La respuesta permitiría recuperar la relevancia histórica y cultural del Camino del Inca, e identificarlo como parte del suelo, concebido intencionadamente, construido a lo largo del tiempo y que sigue resistiendo a la historia de la ciudad que se sobrescribe.

El corte estratigráfico de Becky Brewis (ver imagen 2 y 3) estudia una sección de la calle Brixton Hill en el sur de Londres (6). Esta habría sido trazada por los romanos como parte de su red vial. Brewis, por medio del dibujo de capas, reconstruye desde el subsuelo natural hasta la pavimentación moderna y revela que el suelo tiene historia, distinguiendo por ejemplo: una fosa de la Edad de Hierro, el camino romano, una fosa medieval, el suelo de arcilla de tiempos sajones, el suelo de adoquín del siglo XVIII y tuberías subterráneas instaladas en el siglo XIX y XX. Además, hace anotaciones asociadas a eventos y actividades que tuvieron lugar en Brixton Hill: una horca erigida alrededor de 1720 como castigo a bandoleros que acechaban esta ruta; la presencia del río Effra, afluente del Támesis, que con la construcción del sistema de alcantarillado de la ciudad fue entubado y soterrado; y la instalación de la línea del ferrocarril Chatham en el siglo XIX, entre otros.

(6) De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, la estratigrafía corresponde a
“Parte de la geología que estudia la disposición y caracteres de las rocas sedimentarias estratificadas”
o bien “[el] Estudio de los estratos arqueológicos, históricos, lingüísticos, sociales, etc”

La historia estratigráfica de Brixton Hill revela que el suelo se ha construido con un espesor, representando la historia del sitio desde el corte. Esta dimensión profunda podría ser entendida en planta desde el concepto de palimpsesto, donde lo legible se encontraría en la superficie del manuscrito. Considerando la estrategia de Brewis, revisar el caso del Camino del Inca desde su espesor permite entender que el suelo es un almacén de la memoria. Para la tesis antecedente de esta publicación, se reconstruyó el trazado del camino en el valle del Mapocho; buscando contribuir, mediante la representación, a la permanencia de la memoria desde el paisaje (ver imagen 4 y 5). El “re-emplazamiento” del Camino del Inca en consideración de los hechos históricos (como la fundación de Santiago) revela que, antes de la ciudad, existió el camino que condujo hacia el sitio de esa ciudad. Aquí, el avance del camino representa el ejercicio de soberanía, incorporándose la noción de intercambio cultural en la historia de ocupación territorial prehispánica (ver imagen 6 y 7).

En síntesis, la comprensión estratigráfica es una herramienta que permite recuperar la historia, hoy intangible, de un trazado prehispánico. Si bien el Camino del Inca yace oculto en la memoria del suelo, la persistencia del trazado como camino y luego como calle evidencia su resistencia frente a las capas que van sobreponiéndose. Revelar esta memoria permite entender a Santiago como parte de un sistema mayor de caminos que confirió poder y prestigio e implicó un territorio. Así, evidenciar que el territorio se interpretó y comprendió desde el camino permitiría estrechar el vínculo entre esta ciudad y su paisaje.

 

Magdalena García Martínez. Arquitecta y Magister en Arquitectura del Paisaje de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Extrae el tema de esta columna a partir de su tesis de magíster “La persistencia de un trazado incaico: el arribo del camino del Inca a Santiago como estructura de paisaje de una ciudad de memoria frágil”. Profesora: Paula Aguirre.

(2) Cronología de la ocupación prehispánica de Chile central © Magdalena García M. para LOFscapes
(3) Cronología de la ocupación prehispánica de Chile y Sudamérica © Magdalena García M. para LOFscapes.
(4) Visibilidad de la geografía del valle del Mapocho desde el camino del Inca © Magdalena García M. para LOFscapes.
(5) Emplazamiento incaico en el valle del Mapocho © Magdalena García M. para LOFscapes.
(6 y 7) Becky Brewis, Una historia estratigráfica de una sección de Brixton Hill – © Becky Brewis
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2020-12-08T17:16:38-03:00
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