JARDINES COMO INFRAESTRUCTURA TERAPÉUTICA HOSPITALARIA

Futuriza: Panorama y Materia
Felipe Correa Tagle, Valentina Schmidt Escobar y Consuelo Roldán Diethelm para LOFscapes
19.08.2021
(2) Jardín Terapéutico y Memorial del Sanatorio Marítimo de Viña del Mar © Fundación Cosmos para LOFscapes
(6) Jardín Terapéutico del Servicio de Neuropsiquiatría Infantil del Hospital Clínico San Borja Arriarán © Fundación Cosmos para LOFscapes
(10) Jardín Terapéutico del Pequeño Cottolengo © Fundación Cosmos para LOFscapes

Pese a que el diseño del paisaje ocupó un lugar central en la arquitectura hospitalaria durante la conquista y la colonia, así como en ciertas tipologías de etapas posteriores como los sanatorios para tratar tuberculosis y enfermedades mentales, en la práctica, los espacios naturales en Chile cumplen hoy un rol residual o inexistente dentro de los edificios médicos. No obstante, en las últimas décadas, nuevos enfoques científicos han cuestionado el orden arquitectónico proveniente del Movimiento Higienista, apuntando a la reincorporación de la naturaleza como parte del tratamiento, es decir, elevándola a la categoría de infraestructura sanadora.

 Jardines sanadores, una forma de incorporar a la naturaleza como infraestructura terapéutica en centros de salud

Si bien, en un origen, la arquitectura hospitalaria consideraba a la naturaleza como parte importante de su ámbito de sanación, hoy se encuentra relegada y no se aprovecha su potencial como infraestructura terapéutica. Se reduce su presencia en el proyecto, se omite en las políticas sanitarias y se recorta de los presupuestos. Los espacios de sanación se entienden como edificaciones ¾una serie de habitaciones esterilizadas y tecnológicas¾siendo que desde 1980 hay estudios científicos que demuestran la capacidad del paisaje de ayudar en el proceso de recuperación. ¿Es posible incorporar diseño de paisaje en los hospitales? ¿Cómo incorporar este diseño en hospitales históricos chilenos, tomando en cuenta los avances científicos que han expuesto el valor de la naturaleza como infraestructura para el tratamiento? Y, a su vez, ¿Cuáles son los principios relativos al paisaje que se pueden aplicar en el diseño de nuevos hospitales en el país?

Fundación Cosmos, en base a la compilación de una amplia gama de estudios científicos y su propia experiencia empírica trabajando en hospitales, propone implementar Jardines Sanadores o Terapéuticos como respuesta infraestructural a una necesidad histórica, apuntando a convertirlos en política pública para potenciar los programas de salud mediante la reconexión del Ser Humano con su entorno, a través de los elementos naturales compuestos en paisaje.

Un Jardín Sanador o Terapéutico es definido por la fundación como “un espacio natural al interior de un centro de salud, diseñado específicamente para la comunidad que le dará uso: pacientes, familiares y funcionarios. Su diseño tiene como objetivo principal potenciar los beneficios que la Naturaleza nos entrega intrínsecamente, para facilitar la recuperación tanto física, psíquica, anímica y social como espiritual” (1).

(1) Fundación Cosmos, Jardines Sanadores (2019).
Accedido en marzo 10, 2021, http://jardinessanadores.cl/historia/

En base a los diez Jardines Sanadores que ha realizado Fundación Cosmos hasta la fecha, en distintos hospitales y recintos de salud a lo largo del país, se reconoce que estos cumplen al menos tres roles como infraestructura:

1. Jardines como infraestructura sensorial en terapias de recuperación y sanación

En el año 2002, el profesor y experto en diseño de atención médica, Roger Ulrich, publicó un estudio titulado Health Benefits of Gardens in Hospitals. En él se aborda la relación estética-afectiva facilitada por los sentidos, explicando cómo el diseño de un jardín, al incorporar estas variables, puede crear espacios que potencien la experiencia y conexión con lo natural mediante la cooperación mutua. Es decir, las personas cuidan la naturaleza y ella las ayuda a sanar de una forma más reconfortante, no solo otorgando condiciones ambientales saludables, sino también desde la experiencia estética y la emoción. (2)

En base a este estudio, Fundación Cosmos desarrolló el Jardín Terapéutico y Memorial del Sanatorio Marítimo de Viña del Mar, destinado tanto a los pacientes con daño neurológico severo, como a sus funcionarios. Su ubicación privilegiada ¾en una quebrada con vista al mar¾ y su extenso tamaño (1.300m2), proveyeron las condiciones ideales para diseñar una experiencia en profunda relación con la naturaleza. Basándose en el diagnóstico de los usuarios y del lugar, se concluyó que la preexistencia de especies arbóreas frutales sería aprovechada para desplegar un diseño orientado a terapias sensoriales.  Así, se diseñaron tres áreas o sectores de trabajo al interior del jardín, interconectadas por un sendero principal de accesibilidad universal, estableciendo un recorrido serpenteante que ofrece olores, colores y sabores al recorrido, otorgando un escenario distinto en cada estación del año.

Al incorporar adecuadamente naturaleza a los programas hospitalarios, se generan espacios terapéuticos efectivos que constituyen una verdadera infraestructura de sanación a través de experiencias sensoriales. 

(2) Ulrich. R.S. “Health Benefits of Gardens in Hospitals,” Plants for People International Exhibition (2002)
Visto en: https://www.researchgate.net/publication/252307449_Health_Benefits_of_Gardens_in_Hospitals

2. Jardines como infraestructura patrimonial, comunitaria y sanadora

Los expertos en psicología social y medioambiental, Tomeu Vidal y Enric Pol, establecen que el sentido de pertenencia a determinadas categorías sociales incluye también el sentido de pertenencia a determinados entornos físicos significativos para el grupo (3). Dentro de la exploración empírica de Fundación Cosmos sobre la sanación y el significado de rehabilitación en comunidades hospitalarias, se ha detectado que uno de los principios que favorecen este propósito es el de potenciar la identidad a través de la incorporación de naturaleza significativa o patrimonial (vegetal) de la comunidad.

Un ejemplo de este principio aplicado se observa en el Jardín Terapéutico del Servicio de Neuropsiquiatría Infantil del Hospital Clínico San Borja Arriarán, en la comuna de Santiago, que atiende a más de 30.000 pacientes al año. Este espacio posee una extensión de 1.600m2 y cuenta con añosos árboles pertenecientes al antiguo jardín del hospital, dentro de las que destacan siete palmeras fénix¾ Phoenix canariensis (originaria de Asia), cuya data se remonta a los orígenes del edificio. A lo largo de las etapas de actividad participativa, se confirmó que estas palmeras estaban presentes en el inconsciente colectivo de la comunidad. No solo eran reconocidas como parte del patrimonio del edificio, sino también como parte de la memoria personal. Por lo tanto, a la hora de definir el proyecto, éste se estructuró en torno a las palmeras como referencia principal, incorporándolas como hitos y como base para armar los senderos, macizos y áreas del jardín.

El material vegetal posee un vínculo afectivo con sus comunidades. Su incorporación a nuevos proyectos paisajísticos y arquitectónicos, por lo tanto, constituye infraestructura patrimonial sanadora. El vínculo emocional se establece desde la memoria, por sobre su belleza o características espaciales.

(3) Tomeu Vidal y Enric Pol.
“La apropiación del espacio: una propuesta teórica para comprender la vinculación entre las personas y los lugares”
Anuario de Psicología Universitat de Barcelona vol. 36 (2005): 281-297

3. Jardines como infraestructura de hospitalidad

Numerosas investigaciones, incluyendo la de Evans y Cohen, han indicado que las personas que sienten que tienen cierto control sobre sus circunstancias, afrontan mejor el estrés y gozan de mejor salud que las personas que carecen de un sentido de control. (4) En este sentido, el diseño de un jardín sanador interrumpe la monotonía de los hospitales ¾junto con su aterradora e incomprensible tecnología médica¾, ofreciéndole al paciente mayor libertad de acción y, por lo tanto, control de su movimiento, dentro de un espacio seguro que ofrece privacidad y contención.

En el Jardín Terapéutico del Pequeño Cottolengo, ubicado en Cerrillos, existen una serie de pabellones que acogen pacientes con daño neurológico severo y que, consecuentemente, no tienen la posibilidad de desplazarse por sí mismos. Considerando las condiciones de los usuarios, el diseño de este jardín propuso eliminar la división de los espacios, generando una gran área terapéutica compuesta por dos jardines que, unidos por una terraza cerrada, permite disfrutar del jardín en días de lluvia o intenso frío. De esta forma, quienes no pueden acceder al contacto directo con la naturaleza, pueden hacerlo de forma visual en un espacio seguro y adecuado a sus necesidades.

La vegetación es un elemento del diseño de paisaje que puede transformar espacios inhóspitos en entornos agradables y liberadores conectados con la naturaleza, incluso en casos que involucran daños de salud severos, abandono y otras condiciones de vulnerabilidad.

(4) Evans, G. W. y  S. Cohen “Environmental stress”.
Chapter in D. Stokols and I. Altman (Eds.), Handbook of Environmental Psychology
(New York: John Wiley, 1987): 571-610.

Visión de futuro: naturaleza como infraestructura hospitalaria

El paisaje es una infraestructura hospitalaria necesaria y por lo tanto urge que sea incorporada al sistema nacional de salud. Es imperante la necesidad de devolverle la hospitalidad a los hospitales. Actualmente, la salud física es disociada de la salud emocional, y es fundamental, en términos tanto médicos como éticos, reestablecer esta relación. Fundación Cosmos propone un cambio cultural respecto a la forma en que se proyectan y construyen los centros de salud. Hay que reconocer métodos históricos, incorporar nuevos conocimientos transdisciplinares y repensar creativamente la forma en que se planifican y aplican tratamientos o terapias. Esto, inevitablemente implica una evolución de las infraestructuras hospitalarias, al menos, desde la arquitectura y la medicina.

Dicho cambio cultural debe ser acompañado y respaldado por políticas públicas acordes a la evidencia científica actual, pues no basta con generar espacios icónicos en ciertos hospitales emblemáticos. Muy por el contrario, los beneficios del contacto con la naturaleza deben estar al alcance de todos quienes los deseen y/o requieran.

En medio de la pandemia del COVID-19 se hace más urgente que nunca que la arquitectura hospitalaria de un salto, incorporando a la naturaleza como infraestructura para volver a ser, verdaderamente, sanadora.

 

Felipe Correa Tagle. Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile. Director de Proyectos de Fundación Cosmos 2014- 2021.
Valentina Schmidt Escobar. Arquitecta de la Universidad de Chile y Master in Urban Design en la Universidad de California Berkeley. Parte del equipo de arquitectura de Fundación Cosmos.
Consuelo Roldán Diethelm. Arquitecta y Magíster en Arquitectura del Paisaje, Pontificia Universidad Católica de Chile. Parte del equipo de arquitectura de Fundación Cosmos, Chile.  

(1-2) Jardín Terapéutico y Memorial del Sanatorio Marítimo de Viña del Mar © Fundación Cosmos para LOFscapes
(3-6) Jardín Terapéutico del Servicio de Neuropsiquiatría Infantil del Hospital Clínico San Borja Arriarán © Fundación Cosmos para LOFscapes
(7-10) Jardín Terapéutico del Pequeño Cottolengo © Fundación Cosmos para LOFscapes
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2021-08-12T14:51:12-04:00
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