DE CALDERA A HUASCO: CICLO·RUTA EN EL DESIERTO FLORIDO DE LA IV REGIÓN

Ciclo·rutas
Bernardita García y Alberto Peñaloza para LOFscapes
(Texto y Cartografía, Bernardita García y Alberto Peñaloz.)
13.11.2018
(1) Pradera cercana a pto. Viejo © Bernardita, García C. para LOFscapes.  / (2) Dunas cercanas a pto.Viejo © Bernardita, García C. para LOFscapes.
(3) Cerros en Caleta Pajonales © Bernardita, García C. para LOFscapes.  / (4) Ruta entre Caleta Pajonales y Carrizal Bajo© Bernardita, García C. para LOFscapes.
(5) Flor Cristaria glaucophylla © Alberto, Peñaloza A. para LOFscapes.  / (6) Cactus Trichocereus coquimbanus © Bernardita, García C. para LOFscapes.
(7) Playa en Camping del PN LLanos de Calle © Bernardita, García C. para LOFscapes.  / (8) Flor Cistanthe speciosa © Alberto, Peñaloza A. para LOFscapes.
(9) Flor Rhodophialaphycelloides © Alberto, Peñaloza A. para LOFscapes. 

En el invierno del 2017 recorrimos en bicicleta la ruta costera entre las localidades de Caldera y Huasco, para apreciar el fenómeno del Desierto Florido, una de las principales e imperdibles maravillas de la IV región. Esta manifestación de la naturaleza, que ocurre cada vez que aumentan las precipitaciones anuales en la región, transforma un paisaje comúnmente reconocido por su aridez en un sorprendente prado de flores y exuberante vegetación. La bicicleta en este caso ayuda a la contemplación pausada. Se pueden observar los colores a la distancia y en movimiento, como el detalle de las especies en las detenciones, transformando un recorrido en una experiencia multisensorial.

From Caldera to Huasco: Bike route in the Flowery Desert of the IV Region

In winter 2017 we cycled the coastal route between the towns of Caldera and Huasco, to appreciate the phenomenon of the Florid Desert, one of the main and unforgettable wonders of the north of Chile. This manifestation of nature, which occurs every time that annual rainfall increases in the region, transforms a landscape commonly recognized by its aridity in a surprising meadow of flowers and lush vegetation. The bicycle in this case helps the slow contemplation. You can see both the colors at a distance and in movement, as well as the detail of the species in the arrests, transforming a journey into a multisensory experience.

¿Cómo describir algo indescriptible? El cuerpo se inmersa en el desierto. Se ve en primera línea lo que la luz ilumina. La piel siente el frío de la noche. Y de día, el calor de un sol abrasante, que solo alivia la brisa perpetua y suave del desierto. Nada más que el sonido del silencio. De forma paulatina, la sensación de pedalear sobre la tierra se desvanece. Avanzando, estamos detenidos en un constante, el desierto. No hay certezas, solo maravillas sorpresivas y la noche.

Una ruta en bicicleta es siempre un desafío de logística. Hay que estudiar el trayecto y sus dificultades, junto con programar el itinerario. En este caso, el agua fue un factor determinante para fijar los puntos de descanso y alojamiento. Era momento de conocer este fenómeno natural provocado por las intensas lluvias del año 2017 en la IV Región (1). La ruta fue más bien costera, por lo que además de flores también pudimos observar un intenso crecimiento de poblaciones vegetales arbustivas y de cactáceas que se vieron beneficiadas por la lluvia, construyendo un paisaje que se ve muy pocas veces en esta región, donde praderas y laderas se cubren de vegetación.

(1) Conaf, El Desierto Florido en Chile Recuperado en <http://www.conaf.cl/parques-nacionales/parques-de-chile/el-desierto-florido-en-chile/>


El inicio de la ruta fue inesperado, no pudimos tomar el bus de Santiago a Caldera, porque no aceptaron nuestras bicicletas como equipaje. Luego de varias horas de espera y negociaciones en el terminal, logramos subirnos a un bus dispuesto a llevarnos. Esta situación retrasó 5 horas nuestra llegada al lugar de partida de la ciclo·ruta. Sin embargo, este retraso definió la manera en que construimos nuestra propia idea de paisaje. Fue así como el primer tramo lo iniciamos al atardecer, desde Caldera a Puerto Viejo. Las probabilidades de llegar a destino de día eran bajas, por lo que esa noche acampamos a campo traviesa. Una vez de noche, no se podía ver el camino más allá de la rueda delantera, pero de cuando en vez aparecían camiones que iluminaban el camino. Con mucho cuidado, hacíamos notar nuestra presencia con las frontales y todo tipo de indumentaria reflectante, para luego volver a la oscuridad. Pese a que imaginábamos un paisaje de tonos brillantes, fuimos distinguiendo la complejidad cromática y sutil de los suelos. Y Si bien íbamos preparados para pendientes pronunciadas, el cambio de nivel no era perceptible más que con la fuerza que teníamos que ejercer con nuestras piernas. Al llegar la noche, las referencias que suelen posicionarnos sobre, bajo o entre las cosas, se diluían de una manera fantástica. Ante un panorama de absoluta oscuridad, en la zona de cielos más limpios del planeta, el brazo de la vía láctea se desvelaba imponente en el paisaje. Eran las estrellas los únicos puntos de fuga. Una vez llegada la luz del día, creímos haber dejado atrás las incertidumbres de la noche; sin embargo, los sutiles cambios de tonalidades y relieves en el paisaje volvían a desdibujar las nociones espaciales.

Los siguientes días de pedaleo avanzamos y reconocimos variadas morfologías, desde extensas explanadas de flores, laderas pobladas de vegetación, hasta acantilados entre tierra y mar. Finalmente, llegamos al Parque Nacional Llanos de Challe, que aborda desde laderas costeras hasta valles centrales ‒donde se encuentra su mayor exuberancia‒, cruzando la cordillera de la costa. Este hotspot del desierto florido cuenta con senderos habilitados desde donde es posible apreciar especies de flores como: Suspiros (Nolana spp), Heliotropo (Heliotropium spp), Alstroemerias, Patas de guanaco (Cistanthe cachinalensis, Cistanthe speciosa) Malvitas (Cristaria viridi-luteola), Añañucas (Rohodophiala ananuca) y Catus como: Eulychnia acida, Copiapoa cinérea, Copiapoa coquimbana y Copiapoa dealbata, por mencionar solo algunas. (2)

(2) Riedemann, P; Aldunate, G; Teiller, S., (2016). “Flora Nativa de valor ornamental – Zona Norte”. – Santiago, Chile: Chagual


La belleza del desierto florido radica en la evidencia de un proceso silencioso. Por años las distintas especies adaptadas a este clima se mantienen en latencia hasta que aparecen las condiciones adecuadas de humedad para propagarse y así perpetuar su especie. En este paisaje de condiciones áridas, donde su soporte y base son tierras arcillosas, de alta exposición solar y viento constante, sorprende la presencia temporal de especies como las antes mencionadas, no solo por la escena que construyen, sino también por la posibilidad de reconocer en él la condición temporal de un paisaje en constante transformación. Esta ciclo·ruta, por su baja presencia vehículos, buen estado del pavimento y sublime paisaje, es sin ninguna duda un transecto turístico ideal para los amantes del cicloturismo y la botánica.

Itinerario:

  • Día 1 (29Km) Caldera – Punto en la carretera hacia Puerto viejo
  • Día 2 (71Km) Punto en la carretera hacia Puerto Viejo – Caleta Pajonales
  • Día 3 (58) Caleta Pajonales – Camping Llanos de Challe
  • Día 4 (38km) Camping Llanos de Challe – Huasco

Total 195 km

Recomendaciones para esta CicloRuta:

_ Mapa impreso o descargado en tu celular
_Set de herramientas bicicleta

_Linterna Frontal

_Luces para bicicleta

_Chaleco reflectante (por si se les hace de noche)

_Contenedores de agua (4lt mínimo)

_botella de 700ml para llevar a mano

_Cortaviento

_Poleron sintético o polar delgado

_3da capa sintética (parka sintética)

_Anteojos de sol

_Carpa

_Saco de dormir

_Termo de 700ml mínimo

_Dinero en efectivo

_Bandana

_Calzado de descanso

_Protector Solar

_Short acolchado para cilismo

_Guantes para ciclismo

_Polera manga larga (para mayor protección solar)

Bernardita García Celedón. Fotógrafa y Psicóloga Comunitaria de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Alberto Peñaloza Aspée. Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Co-fundador de la plataforma La Ruta Ñuñoina, dedicada a la difusión y conservación del patrimonio material e inmaterial de Ñuñoa.

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2019-10-28T17:22:02-05:00