REMODELACIÓN DE LA QUINTA NORMAL DE AGRICULTURA · SANTIAGO, 2009-[2015]

LOF·drone

LOF·drone para LOFscapes
Video: Camila Romero I. / Edición y Fotografía: Verónica Aguirre L. / Texto: Romy Hecht M.
30.07.2019

Una mirada aérea a la remodelación de la Quinta Normal de Agricultura, desarrollada por Teodoro Fernández y Danilo Martic entre el 2009 y 2010, revela la operación central ejecutada: la reconstrucción del acceso gracias al nuevo uso como humedal urbano de la histórica laguna y a la adición de una fuente de agua de juegos y regulación del calor que define a su vez la antesala al sitio.

En el marco de las celebraciones del Bicentenario de la República, la Secretaría Ministerial Metropolitana de Vivienda y Urbanismo propuso el proyecto de remodelación de la Quinta Normal de Agricultura, a cargo de Teodoro Fernández L. y Danilo Martic V., con el objetivo de poner en valor los aspectos históricos, arquitectónicos, territoriales y urbanos del sitio.

Si bien el proyecto original incluyó un plan maestro para la totalidad del sitio de cerca de 36 ha, en la práctica sólo se construyeron las 4,4 ha correspondientes al acceso oriente y al sector de la tradicional laguna, que se encontraba altamente deteriorada debido a la gran cantidad de personas que circulan a través de ella y al sinnúmero de intervenciones que históricamente se habían realizado en el sector.

El proyecto consideró, primero, la recuperación de los ejes norte-sur (acceso por Santo Domingo) y oriente-poniente (acceso por Av. Matucana) y su configuración para que respondieran a nuevos usos; segundo, la mantención y reemplazo de especies arbóreas; y tercero, la incorporación de estratos vegetales menores en un conjunto capaz de integrarse como un acceso emblemático al parque Quinta Normal existente (1).

(1) Texto elaborado a partir de la memoria del proyecto publicada en Revista CA 147 esp. «Arquitectura del Paisaje» (otoño 2011), p.74-79.


Para recuperar el valor histórico de la laguna como reserva hidrológica urbana se buscó cambiar su uso como piscina pública a través de la configuración de bordes que impidieran las zambullidas espontáneas, que contuvieran plantas y especies subacuáticas y que permitieran la llegada de aves, transformando a este cuerpo de agua en una suerte de humedal urbano. A su vez, y gracias a las obras de excavación dejadas por el Metro, las actividades recreativas se trasladaron en el espacio contenido entre la laguna y Av. Matucana gracias a la construcción de una gran fuente que permiten a los habitantes refrescarse y jugar, sobretodo en los meses estivales.

2019-10-25T13:20:01-03:00